Desayuno en el hotel y día completo de visitas en la ciudad. Siracusa, colonia griega fundada por los corintios hacia el 730 a.C., cuenta con uno de los patrimonios arqueológicos más ricos de Sicilia y es considerada cuna de la cultura griega de la isla. Visitaremos el parque arqueológico de Neápolis, construido sobre la colina Temenites en las afueras de la ciudad, un vasto conjunto de estructuras griegas y romanas, entre las que destacan el imponente anfiteatro griego y su homólogo romano, la necrópolis, el altar del rey Hierón II y las cuevas conocidas como la Oreja de Dionisio, una antigua cantera ubicada bajo la base del anfiteatro. Posteriormente visitaremos el Museo Arqueológico Regional Paolo Orsi, que alberga la mayor colección de tesoros de Sicilia.
Almuerzo en un restaurante local y continuación de las visitas en la ciudad. Sobre la isla de Ortigia, unida a la ciudad por un único puente, se levanta uno de los barrios medievales con más encanto de Sicilia sobre las ruinas de la colonia original fundada por los griegos. En Ortigia visitaremos la imponente Catedral de Siracusa, construida sobre el templo griego de Atenea y cuyas columnas aún son visibles, los restos del templo griego de Apolo del año 565 a.C., el más antiguo de Sicilia, el manantial mitológico de Aretusa, el castillo bizantino de Maniaces del siglo XI, la iglesia de San Juan Bautista y el Mikveh, los baños utilizados antiguamente por la poderosa colonia judía de la ciudad en sus rituales. Por la tarde, paseo por la hermosa Riviera dei Ciclopi, así llamada por las rocas que emergen del mar que, según la leyenda, fueron lanzadas por Polifemo a Ulises durante su fuga. A continuación, visita de Aci Castello, antiguo pueblecito de pescadores o, en opción, visita de la ciudad de Catania, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Hotel en Taormina