
Noruega en diciembre
El aire gélido de Noruega en diciembre te envuelve desde tu llegada. Los días cortos, iluminados por la noche por las auroras boreales, crean una atmósfera mágica. Imagina los aromas especiados de los mercados navideños, el crepitar del fuego en una cabaña aislada, o la emoción de ver un reno cruzando la nieve inmaculada. Viajar a Noruega en diciembre significa sumergirse en el corazón del invierno ártico, en una naturaleza a la vez hostil y cautivadora, lista para revelar sus maravillas más secretas.