¿Dónde ir en Tanzania en noviembre?
Viajar a Tanzania en noviembre es optar por un viaje lleno de contrastes, donde la naturaleza reclama su lugar en un ambiente de temporada intermedia. Las primeras lluvias de la pequeña temporada húmeda barren el polvo de la sabana, ofreciendo un escenario brillante y lleno de vida.
En el norte del país, el parque nacional del Serengeti se transforma por completo: las extensas llanuras dan la bienvenida al comienzo de la gran migración de ñus que regresan desde el vecino Kenia. El cráter de Ngorongoro, por su parte, conserva todo su esplendor, con una fauna densa y fácilmente observable.
Y, por último, si buscas relax y playa, el archipiélago de Zanzíbar sigue siendo accesible, con temperaturas agradables y menos gente en las playas de Nungwi o Paje.
¿Qué hacer en Tanzania en noviembre?
Entre safaris, caminatas y descubrimientos culturales, Tanzania en noviembre ofrece un programa rico y variado:
- Observar las primeras oleadas de la gran migración en el Serengeti: las manadas de gacelas, ñus, leones y muchos otros animales inician su regreso desde el norte, una escena impresionante en un entorno excepcional.
- Explorar el cráter de Ngorongoro: la humedad hace que los paisajes sean aún más exuberantes y la fauna es particularmente activa.
- Maravillarse ante los paisajes del parque nacional de Tarangire: los gigantescos baobabs se alzan en un entorno que recupera sus colores después de la sequía.
- Descubrir las tradiciones de los masáis: noviembre es un momento propicio para encuentros, con menos visitantes y más disponibilidad por parte de las comunidades locales.
- Probar las frutas tropicales de temporada: mangos, papayas y piñas son particularmente deliciosos, perfectos para disfrutar de sabores locales.