Recorriendo el Viejo Delhi, se puede apreciar que se destaca la Gran Mezquita Jama Masjid, construida por Shah Jahan. La puerta se eleva en medio de la antigua ciudad, construida en una pequeña elevación. La religión musulmana es muy importante para la India, sobre todo en la parte norte, recordando su antigua supremacía en gran parte del subcontinente, las conquistas logradas hacia los siglos XVI-XIX y su indudable influencia en el desarrollo de la cultura de la India. Se puede apreciar el Fuerte. Paseo en rickshaw (transporte de tres ruedas) entre las calles de la Vieja Delhi, visitando al mismo tiempo el mercado de especias Rojo de Delhi o Lal Quila en hindi, construido por el imperio islámico en el siglo XVII. Luego, sin moverse del asiento del rickshaw, transitará por las calles abigarradas del popular barrio de Chandni Chowk, pasando entre puestos de adornos variados, comida con un intenso olor a especias indescriptibles, zapatos, mochilas, gafas, vacas o cabras que se cuelan en las tiendas. Ya en el Nuevo Delhi, pasaremos por el Rajpath, la ciudad que construyó Edwin Lutyens para ser la capital británica de estilo anglo-indio. Conocerá la Puerta de la India, memorial erigido en honor de los soldados fallecidos durante varias guerras. Daremos un vistazo al Edificio del Parlamento, Palacio Presidencial y otros Ministerios. Sin dejar de lado la visita al Templo Sikh de Bangla Sahib, en donde observaremos el fervor con que los miembros de la Hermandad escuchan la lectura del Libro. Si le interesa la historia, la próxima parada es en el templo de Agua Agrasen Ki Baoli, monumento arqueológico de importancia nacional. Por supuesto, es importante visitar el célebre Gandhi Smriti (cerrado lunes) y el templo de loto (cerrado lunes).
Alojamiento: Hotel Radisson Dwarka (New Delhi)